Latigo o fusta

Un látigo o fusta es algo personal. Hay gran variedad de látigos, fustas y otras herramientas, cada una puede llegar a proporcionar diferentes sensaciones en la mano y en la piel.

Consejos para comprar un latigo:

1. El equilibrio y el peso

Una característica importante es que esté bien equilibrado y sea cómodo para la mano
El diámetro de la empuñadura es muy importante, y depende del tamaño de la mano que lo utiliza. Una empuñadura esbelta proporcionará un uso más cómodo para una mano más pequeña, mientras que una empuñadura gruesa puede obstaculizar el esfuerzo de los músculos de la misma mano. La empuñadura del látigo debe sentirse cómoda y segura .

2. Las tiras o caídas

Las tiras o "caídas" son los que realizan el trabajo del látigo, y varían, pueden ser cuerdas, lazos.
La parte que sirve para azotar está compuesta de tiras de cuero de varias anchuras, y longitudes.
Las tiras más largas requieren más espacio para el uso, y un grado más alto de control . Los extremos de las tiras más largas recaen más rápido sobre la parte a azotar y así crean una sensación más intensa. Las tiras más largas permiten también que se "envuelvan" alrededor del cuerpo en la culminación del golpe. Si los extremos son angulados o están bifurcados el resultado será un golpe más agudo en los extremos. Si son redondeados o cuadrados el golpe será más suave

Los látigos trenzados en redondo se hacen de cuatro o seis tiras estrechas para crear una especie de fusta redonda. Las tiras están más trabajadas y se suavizan , para obtener un látigo con un acabado liso y suave.
Los látigos se pueden trenzar en una gran variedad de formas, para variar el efecto. Los trenzados redondos se pueden acabar suavizándolos, redondeando los extremos o dejando un nudo al final, Si terminan en un nudo, pueden dársele distintos ángulos, o recortarlos, para conseguir diferentes sensaciones. Se pueden haber nudos a lo largo del látigo también para crear un azote de nudos.

3. Cuidados del Látigo
Cuando guardes el látigo, debe spermitir a las tiras siempre colgar libre y verticalmente a la empuñadura. Esto mantendrá las tiras suaves , desenmarañadas y libres de arrugas.

Los cueros pueden secarse, agrietarse, y volverse quebradizos si no se cuidan.

Con el uso, el cuero estirará naturalmente, y las tiras llegarán a ser desiguales y pueden requerir coserlas. Esto es un proceso natural causado por el uso, y no se debe considerar un defecto del látigo.