BDSM - Conceptos Basicos (II )



BDSM: ¿Tres términos para un sólo concepto?

 
BDSM:

En abril de 1991 se acuñó este acrónimo para hacer referencia a la subcultura que engloba la diversidad de prácticas, normas, formas de vida, relación entre personas, símbolos y significados que giran en torno al Bondage (Inmovilización), Disciplina, Dominación - sumisión y Sadomasoquismo.

Bondage:

Es la atadura física mediante cuerda, cadena u otro material. Con disciplina hacemos referencia a las otras actividades que no son atadura física, en especial aquellas que producen incomodidad en el sumiso. Alguien que está "bajo disciplina" está siendo castigado por romper las reglas de su contrato.



SM - Sadomasoquismo:

Según el Diccionario de la Lengua Española, tendencia sexual morbosa de quién goza causando y recibiendo humillación y dolor.



En su etimología este término se lo debemos a Sacher-Masoch y al Marqués de Sade. En sus dos palabras, sádico nos referimos a alguien que obtiene satisfacción erótica causando sensaciones intensas, dolorosas o tensas a un compañero consintiente; y masoquista respecto de alguien que obtiene satisfacción erótica de esas mismas sensaciones.



En 1886 el sexólogo Van Krafft-Ebing incluyó en Psicophatia sexualis los términos sadismo y masoquismo para referirse a las perversiones asociadas a la obtención de placer erótico a través de inflingir o experimentar dolor y humillaciones diversas.




Los masoquistas además pueden autoinflingirse esas sensaciones, ya sea porque no disponen de un compañero o porque se sienten más cómodos haciendo esas cosas a solas.



Hasta 1996 la Asociación Americana de Psiquiatría no suprimió el sadomasoquismo de la lista de enfermedades mentales.



D/S - Dominación/sumisión:

Entendiendo por dominación el hecho de alcanzar la satisfacción sexual imponiendo tu voluntad sobre los sumisos, mediante órdenes, ataduras, exigencia de servicios, etc. En el término sumisión la satisfacción se obtiene por la cesión del control al dominante, mediante el cumplimiento de sus órdenes, dejándose atar, arrodillándose, dando al dominante un título respetuoso, etc.

Todos estos términos o grupos de siglas se refieren a lo mismo: sadomasoquismo o acto sexual que implica adoptar roles de fantasías, utilizar instrumentos para producir tensión o dolor erótico y aplicar diversas técnicas para crear un intercambio consensuado de poderes entre los participantes.



En la práctica sin embargo aplicamos una terminología u otra según queramos aludir a una escena puntual (BD) o una relación prolongada en el tiempo (D/S); hagamos alusión a la escena de contenido sexual exclusivamente (BDSM) o queramos referirnos a una relación más amplia como es la mental y sexual (D/s); y como último ejemplo hagamos referencia a intensidades de dolor, aludiendo a SM como aplicación de dolor extremo o D/s solo a dolor placentero. Pero esto es tan relativo y susceptible de cualquier interpretación que antes de dar por supuesto algo es mejor preguntar.




De lo que no cabe duda es que le llames como le llames, te encuentras en un espacio de prácticas muy abiertas, tantas posibilidades como personas dispuestas a asumir uno y otro rol, tanto espacio como técnicas seas capaz de aplicar y tanto espacio como instrumentos con los que desees jugar. Todos los que nos iniciamos alguna vez en el BDSM descubrimos que fuimos demasiado roñosos en el momento de determinar el rol, de utilizar instrumentos o de aplicar técnicas, y en la medida que vamos practicando ampliamos progresivamente nuestros espacios de prácticas y límites. Será esta quizá una de las características más estimulantes del BDSM para todos los iniciados: saber que nunca dejarás de aprender y recibir nuevas sensaciones.






Por ultimo en este comentario, una frase muy descriptiva e interesante para tener muy en cuenta



Adentrarse en el BDSM siempre implica riesgos físicos, emocionales y de otros tipos; es más, nunca puede predecirse con certeza la cantidad de riesgo. Puedes hacer mucho para reducir esos riesgos, pero entiende que el BDSM es impredecible y peligroso por naturaleza. La decisión de participar, y la responsabilidad por las consecuencias, es enteramente tuya.