Algunos conceptos son muy básicos, otros en cambio, espero ayuden a un mejor comportamiento. Todos los días nos encontramos en la red situaciones, envidias, luchas que no deberían existir. Solo debe de importar el respeto, con independencia del rol. Vivir en una comunidad, que se manifiesta públicamente, pero que discute internamente por el poder de algo que es intangible.
Guste o nó, la vida sigue su curso, todos deseamos sentir algo diferente, algo que provoque en nuestro interior una fuerza que rompa con la monotonía de la vida. Seria más adecuado decir, grito por vivir.
El BDSM es un sistema estructurado y seguro para el ejercicio del Sadomasoquismo y la Dominación/sumisión.
El BDSM contiene unas reglas y procedimientos propios, cuyo
cumplimiento evitan daños tanto físicos como psicológicos a quien lo
practica.
El BDSM a través de estas reglas y procedimientos permite
la satisfacción de necesidades profundas de Dominación/sumisión y Sadomasoquismo
que en mayor o menor grado suele tener el género humano. Estas necesidades
pueden tener diversos orígenes, pero su satisfacción a través del BDSM produce
efectos psicológicos mucho más beneficiosos que su represión, ocultación e
ignorancia.
El BDSM no va a curarle a
Vd. nada, pero puede ser una válvula de escape para aliviar total o parcialmente
los conflictos inconscientes que quizá hayan propiciado su práctica,
permitiéndole una vida más equilibrada y feliz. Si Vd. Tiene tendencia a ser
dominante o sumiso se debe a una necesidad muy profunda en su mente, de cuya
causa Vd. seguramente no tiene ni idea, pero la satisfacción de esta necesidad,
si se hace bien, con las debidas garantías, le producirá más beneficios y
equilibrio interior que mantenerla reprimida haciéndole daño. Es más probable
que le haga más daño el mantener reprimido lo que realmente es, su verdadero yo,
que si saca sus auténticas necesidades a tomar el aire. El BDSM le permite
hacerlo con las suficientes garantías.
El BDSM le proporciona a Vd. además un espacio lúdico.Ante
todo se trata de un juego, un juego en el que cada uno de los participantes, ha
adoptado un rol. Este rol termina cuando acaba el juego . Algunas personas
siguen este juego la mayor parte del tiempo, a esto se le llama “relación 24/7“
. Relación en la que una vez más, hay que aclarar, que no constituye ningún
riesgo si se hace bien, con sentido común y siguiendo las reglas del BDSM
.
El consenso que se establece en todas las relaciones BDSM, es precisamente lo que le dota de un contenido específico, distanciándolo de cualquier situación de violencia no-pactada, como los malos tratos, la violencia de género, etc
Esta forma de consenso puede revestir múltiples formas. Por ejemplo, mediante la escenificación de una negociación previa a la sesión, en la que se establece el cómo, el cuando y el grado de las actividades a realizar, la palabra de seguridad a emplear, etc. Pero también puede adoptar la forma de acuerdo menos elaborado, cuando existe amplia confianza por ambas partes. En todo caso, siempre su existencia es básica para que la actividad a desarrollar esté encuadrada en lo que se denomina BDSM. También existen fórmulas de consenso global, especialmente en parejas que se conocen o se relacionan habitualmente. En estos casos, no siempre se da una negociación previa antes de cada sesión, sino que a menudo se establecen pactos más abiertos y a más largo plazo.
METACONSENSO
El metaconsenso es una forma evolucionada de consenso,
propia de algunas relaciones BDSM muy avanzadas en el mutuo conocimiento y donde
se producen situaciones de profunda confianza entre la parte sumisa y su
dominante, además de suponer una amplia experiencia por parte de esta
última.

En dichas relaciones, la parte sumisa manifiesta explícitamente que no desea asumir la responsabilidad de interrumpir la sesión en el caso de sentir que ésta supera sus límites o su capacidad, sino que desea que sea la parte dominante quien tome esa responsabilidad y decida en todo momento al respecto. Esto implica, por ejemplo, que la parte sumisa asume de forma responsable, consensuada y sensata, su deseo de que, en caso de rogar dar por finalizada una actividad concreta (o la sesión en su conjunto), sea la dominante quien decida aceptar o no esa petición. El metaconsenso se practicaba de forma muy generalizada en los inicios históricos del BDSM, la época denominada de la Old Guard, aunque era más conocido en los círculos anglosajones con la denominación, algo confusa, de no-consenso consensuado (consensual non-consensuality).
Símbolos que actúan cómo elementos de identificación de la
comunidad BDSM.
Una de las acepciones de “símbolo”, viene definida en el
DRAE cómo un “tipo de abreviación de carácter científico o técnico, constituida
por signos no alfabetizables o por letras, y que difiere de la abreviatura en
carecer de punto;
Las cuatro letras del acrónimo BDSM corresponden
a
Bondage
El bondage es la práctica de encordamientos o ataduras sobre el cuerpo humano, con fines estéticos o sexuales. Es un anglicismo (de to bind) que asume a su vez la tradición del shibari, palabra japonesa para el arte del encordamiento. Puede conllevar la inmovilización de la persona pasiva, o no. Asimismo, puede incluir o no la sujeción de esta a un elemento fijo, la suspensión parcial o total, etc. Las cuerdas suelen ser de algodón, o fibras artificiales, pero también pueden ser de yute, paja de arroz, esparto, mezcla, etc. También se entiende de forma extensiva como bondage las inmovilizaciones con esposas, pañuelos, cadenas, etc. El bondage puede formar parte de una relación más amplia, o practicarse de forma exclusiva.
Disciplina
Disciplina es un término
genérico que describe las actividades de quienes gustan, por activa o por
pasiva, de la flagelación erótica, también llamada la práctica de los azotes
eróticos. Consiste en el uso de la mano para azotar principalmente las nalgas de
la persona pasiva (recibiendo en este caso el nombre específico de spanking) o
bien usando algún instrumento, en cuyo caso se extiende la zona azotada a
piernas, senos, tórax, etc., y se habla de flagelación. Los instrumentos de
azote clásicos en este último tipo de práctica son los floggers o gatos de cola,
la paleta, la canne o vara fina y flexible de fresno o similar, la fusta y el
látigo, entre otros. Y también un sinfín de instrumentos diseñados en principio
con otro propósito, como cepillos para el pelo, zapatillas,
etc.
Dominación
Sumisión
En la escena BDSM se define como relación D/s o de
dominación-sumisión, la integrada por una parte pasiva, que adopta el rol
sumiso, y una parte activa, que hace lo propio respecto del rol dominante. En
todo caso se concreta en torno a un modelo de Intercambio Erótico de Poder,
(EPE), basado en el consenso.
Esta práctica, al contrario que muchas otras que forman
parte del BDSM, no se define con un término anglosajón, sino que se deriva del
latín y así se conoce también en los países anglosajones (por su abreviatura
D/s), al margen de que estos usen frecuentemente el término EPE. Algunos
estudiosos en la materia pretenden ver en ello una prueba más de las raíces
mediterráneas de este tipo de relaciones y su mayor auge en países del
Mediterráneo, respecto a los países anglosajones, donde son más extendidas las
relaciones S/M.
En la D/s se emplean las
denominaciones de sumisa o sumiso, en un caso, y las de Amo - Ama, en el otro.
La denominación de Dómina o Mistress (para dominantes femeninos), suele ser más
usada en la llamada dominación femenina profesional, más cerca de la
prostitución especializada que de las relaciones D/s. Otras denominaciones
usuales aunque no tan frecuentes, son esclavo/a, Señor/a, Tutor/a y Master/Lady.
A menudo se designan con una inicial mayúscula las denominaciones del dominante,
y en minúscula las de sumisas y sumisos.
Este tipo de relaciones con frecuencia asumen rituales
altamente elaborados y con contenidos simbólicos complejos, que enlazan a sus
practicantes de una forma mucho más intensa que en otras actividades del BDSM. A
su vez, una pareja D/s no desdeña el uso de ninguna de las otras prácticas
contenidas en el BDSM. Una sesión durante un ritual D/s puede ser breve e
improvisada, o prolongarse durante horas, incluyendo bondage, disciplina,
fetichismo, suspensiones, sexo explícito, uso del binomio placer-dolor, etc.
Pero siempre como un medio más de expresión de su relación; por eso algunos la
tienen como la forma más extensiva, interdependiente y sofisticada dentro del
BDSM.
Determinados símbolos propios de las relaciones D/s, como
el collar de sumisión y el anillo, que en su origen se usaban como instrumento
de mutuo reconocimiento social (al igual que los gestos masónicos en la logia),
se han extendido a lo largo y ancho de la escena BDSM, perdiendo parte de su
carácter diferenciador en el interior de la propia escena y pasando a
convertirse poco menos que en símbolos genéricos del BDSM. En algunos casos,
incluso, han transcendido los límites de la comunidad y forman parte hoy en día
de algunas de las expresiones populares de moda vanguardista.
Sado
Masoquismo
El sadomasoquismo es un término
genérico que define relaciones en las cuales el binomio dolor-placer tiene una
gran importancia como medio de materializar relaciones de intercambio de poder.
Se denomina sadismo, por otra parte, a la práctica activa que realizan las
personas que sienten un placer sexual al castigar a otra. Masoquismo, sería la
práctica pasiva, la de aquellas personas que experimentan un placer sexual al
sufrir determinada intensidad de dolor.Las investigaciones de cierto peso
científico realizadas en las dos últimas décadas, conducen a pensar que ambas
tendencias coexisten en mayor o menor grado en todo ser humano.
O sea, a seis conceptos distintos,
de forma que la D y la S tienen valor doble.
El acrónimo BDSM se empezó a difundir desde el ámbito
anglosajón durante los años 90 en sustitución del término “sadomasoquismo”,
habitualmente empleado hasta entonces y socialmente cargado de muchas
connotaciones negativas
Así pues, la sigla BDSM engloba hasta seis prácticas afines
y refleja mejor la diversidad de este mundo en el que sin embargo caben otras
muchas cosas que la sigla no incluye cómo por ejemplo el spanking, la
humillación o el fetichismo.
Fetichismo
El fetichismo es el uso
de símbolos o fetiches a los que se les asocia, por parte de quien lo practica,
un valor especial, más allá de su uso cotidiano o de su valor intrínseco. Puede
ser una figura religiosa que se lleva en el coche para protegerse de un
accidente (fetichismo religioso), una prenda a la que se concede por quien la
lleva el poder de traer buena suerte (fetichismo socio-cultural) o unas medias
enmarcando unas piernas femeninas, que despiertan en quien las contempla una
fuerte motivación erótica (fetichismo sexual).
En el marco del BDSM, los fetichismos que se relacionan son
aquellos de contenido sexual, y los más comunes son los relacionados con los
pies, las medias, las botas, los zapatos de tacón alto de aguja, la ropa
interior, los uniformes, el vello corporal -o la ausencia del mismo-, etc.
Existen por tanto dos tipos de fetichismo en el BDSM: el de la persona que gusta
despertar motivaciones sexuales, por ejemplo llevando altos tacones de aguja, y
el de las personas que se sienten atraídas por la exhibición del correspondiente
fetiche.
Juegos de rol
Es el tipo de práctica en la que se asumen diferentes roles
sociales o de género durante una sesión BDSM. Comúnmente el juegos de roles
representa a través de fetiches la condición dominante y sumisa, incorporando
elementos al vestuario que refuerzan la intencionalidad de control y entrega.
Uno de los juegos de rol mas comúnmente utilizado es el de feminización,
situación en la cual la mujer dominante (Dominatriz) obliga al Dominado a vestir
atuendos y maquillaje femenino.
El concepto de juego es
muy usual en una parte importante de la comunidad BDSM. Se trata de personas que
consideran las prácticas relacionadas con su afición como algo de contenido,
forma y fondo eminentemente lúdico-sexual, escénico. En el vocabulario de estos
activistas, se habla de juego, de jugar, y de juegos de rol, refiriéndose
generalmente a quienes toman y representan un papel dentro de una escenografía
formada por un par complementario: maestro-alumna, cuidador-mascota,
enfermera-paciente, amo-esclava, etc. Existen algunos que reciben una
denominación especifica, como los juegos de edad o Age play (los de Adulto/a o
Cuidador/a y bebé, y otros). Un elemento esencial de este tipo de relación es el
EPE (Erotic Power Exchange o Intercambio Erótico de Poder). Este tipo de
fantasías escenifican en la práctica una situación no-igualitaria como elemento
de juego sexual, pero se enmarcan en relaciones que, paradójicamente, suelen ser
más igualitarias (fuera del juego) que muchas otras del resto de la
sociedad.
Durante la sesión (o más bien, en este caso, durante el
juego) los practicantes actúan siguiendo los modelos de comportamiento supuestos
en el personaje que interpretan: si se trata de un rol cuidador-mascota, aquel
utilizará el lenguaje propio de quien habla cariñosamente (o con enfado) con su
mascota, mientras que quien se atribuye este último papel, imitará en parte los
movimientos, comportamientos e incluso sonidos de dicha mascota. Al finalizar la
sesión, la pareja recobra su relación habitual.
Muy diferente es la visión de otra parte de la comunidad BDSM, respecto a los mismos elementos. En este caso, los participantes perciben igualmente que la relación tiene amplios componentes de fantasía, pero rechazan considerarlo exclusivamente como un juego escénico, sino que lo dotan de elementos profundos y de un complejo simbolismo, que trasciende el espacio-tiempo de una sesión, impregnando también otras facetas de la vida de la pareja.
El
Triskel
La adopción de una variante del milenario triskel como
símbolo de la comunidad BDSM tiene su origen en los primeros foros de internet
sobre la temática, en los años 90. Es de algún modo un resultado de la
importantísima incidencia que ha tenido y tiene internet en la expansión y el
desarrollo de las comunidades BDSM.
El diseño del triskel BDSM se debe a Steve Quagmyr, que lo
registró en 1995 y que explicaba que quiso hacer un diseño aplicable a anillos,
colgantes, pins, y otros adornos personales, el cual adorno resultara bonito y
que pudiera llevarse sin llamar excesivamente la atención de los no iniciados,
que simplemente deberían ver en él un adorno. Mientras que para la gente del
BDSM su significado sería del todo explícito.
Aunque Quagmyr no lo dice es claro que la adopción del
triskel como simbolo BDSM tiene su origen en una alusión a un anillo decorado
con la rueda solar celta que aparece en “Historia de O”, la novela, tal como
comentaremos más adelante.
Efectivamente, el triskel
o triskelion es un símbolo solar que con distintas variantes encontramos en el
arte decorativo de antiguas culturas. Como la griega o la céltica. Se ha
señalado, asimismo, la semejanza del triskel BDSM con el taijitu, el símbolo
oriental del yin y el yang.
Quagmyr partió del triskel céltico elaborando una variante
específica del mismo para el mundo BDSM. Por esta razón quiso dar un significado
muy preciso a cada uno de los elementos que componen el triskel BDSM. Así, el
circulo cerrado alude a toda la comunidad BDSM mientras que su división en tres
partes alude a sus tres grandes facetas, incluidas en la sigla, tal como hemos
comentado: Bondage y Disciplina; Dominación/Sumisión y Sado/Maso.
Tres son asimismo los roles BDSM clásicos (Dom, sub y
switch) y tres sus principios fundamentales: sano, seguro y consensuado. Todo
ello se resume en la división tripartita del círculo. Además, los tres orificios
(a remarcar que se trata de orificios, no puntos) aluden al vacío que, como en
cualquier relación, requiere la complementariedad del otro.
Las formas curvilíneas de sus divisiones tratan de sugerir
la curvatura del látigo en movimiento -el “coup de fouet”- y también unos brazos
en movimiento.
Por lo que respecta al color, Quagmyr precisaba que el
fondo debe de ser negro (el color del BDSM) mientras que las partes en relieve
deben sugerir metal.
Banderas
Menos frecuente, por lo menos en nuestro país, aunque
también reconocida como símbolo relacionado con el mundo BDSM es la bandera del
movimiento “leather pride” u “orgullo del cuero”, un movimiento que abarca
distintas facetas de la sexualidad enfundada en cuero que tiene su origen en las
comunidades gay y que desde él se ha extendido, también, a nuestro ámbito.
Sobradamente conocidas son las muchas conexiones del BDSM con la estética del
cuero.
El diseño de la bandera es obra del activista
norteamericano Tony DeBlase, que lo realizó en 1989. Su composición es parecida
a la de la bandera de los Estados Unidos. Consta de nueve franjas horizontales
de igual anchura y de un corazón ladeado en el ángulo superior
izquierdo.
Las franjas horizontales son de color azul marino y negro,
salvo la central que es blanca. A diferencia de lo que sucede con el triskel,
donde se atribuye un significado preciso a cada uno de sus detalles, el creador
de la bandera rechazó siempre dar una interpretación explícita de sus
elementos.
El
anillo
Historia de O, la novela de Pauline Réage (1954)
llevada a la pantalla por Just Jaeckin en 1975 es uno de los grandes iconos del
BDSM. No es de extrañar, por tanto, que tanto de la novela como de la película
se deriven innumerables referencias, mitologías y símbolos. Han adquirido este
valor, por ejemplo, el collar con lengüeta y el anillo.En la novela se describe un anillo de sumisión que consiste en un aro con el triskel céltico incrustado.
“El hombre le rogó que entre las sortijas, todas parecidas,
que le presentaba en una arqueta de madera, eligiera la que mejor se adaptara al
dedo anular de su mano izquierda. Eran unas extrañas sortijas de hierro,
rodeadas por una anilla de oro en su interior cuyo engaste, ancho y pesado, como
el engaste de un anillo pero algo mas abultado, llevaba incrustado en oro el
dibujo de una especie de rueda de tres radios, en forma de espiral, parecida a
la rueda solar de los celtas.”
Sin embargo, en su versión fílmica
El anillo descrito por Pauline Réage se cambió por otro que
consiste en un aro ancho y plano con una pequeña argollita, todo de plata. Es
algo así cómo un collar en miniatura.
Éste es el anillo que ha acabado divulgándose cómo “anillo
de Historia de O” o “anillo de O” y como símbolo genérico de la gente que vive
el BDSM, tanto sumisas como dominantes.
Llevado en la mano izquierda indica rol dominante mientras
que si se lleva en la derecha indica condición sumisa.
Collar
El Collar en el BDSM, de
cuero o metal, simboliza la entrega. Pueden ser tremendamente sofisticados,
estilizados o bastos y de castigo, destinados a su uso en sesiones íntimas o
para llevar en público. Suelen llevar uno o más ganchos para completarlos con un
tirante-guía, que el dominante maneja o usa para inmovilizar, y pueden estar
adornados con abalorios, campanillas, cascabeles, púas o incluso aplicaciones de
oro y plata. Su uso simbólico se da fundamentalmente en las relaciones D/s
(dominación-sumisión, es decir, las que incorporan elementos de cesión de poder
o EPE).
La importancia del collar para la comunidad BDSM, y
esencialmente para los practicantes de D/s, se puede medir en las declaraciones
de una mujer sumisa, firmante como cinnamon^, que escribe lo
siguiente:
El collar no es un elemento de juego, no es un accesorio
que señala el estatus. Es un acuerdo serio, si así lo quieres, entre dos partes
envueltas en amor y devoción la una para la otra: la/el sumis@ debe tomarse su
tiempo, porque al colocarse un collar, entrega su corazón, su cuerpo, su mente,
su alma, se entrega enteramente a otra persona. Al ofrecer un collar, un Master
se compromete a cuidar, proteger y aceptar la sumisión entregada en todas sus
formas, apreciando el regalo que recibe, sin abusar nunca de él. Un collar
envuelve corazón y alma de ambos, Master y sumis@.
Sin embargo, en la última
década y paralelamente al uso de collares de este tipo como elemento de moda
entre los jóvenes, se advierte un uso menos ritualizado pero no por ello menos
simbólico. Diseñadores como Joop, Gucci o Vivienne Westwood lo usan ya hace
tiempo en sus creaciones. Sinnead O'Connor, Jennifer Aniston, Madonna y Britney
Spears los portan con toda naturalidad. Por ello, quizás, muchas personas dentro
de la comunidad BDSM portan un collar D/s en fiestas, eventos, etc., no ya como
muestra de una relación de sumisión existente, sino como prueba de su estatus de
sumis@. Igual ocurre con las personas sadomasoquista, que ni busca ni desea una
relación BDSM, incluso con la mujer dominante, que puede portarlo como símbolo
de identidad genérico. En la D/s, sigue siendo un elemento de simbólica
trascendencia, y su entrega y aceptación suele ir unida a ceremonias y rituales
específicos.
Símbolos de rol y
género
Se trata de unos iconos que combinan diversos
elementos
Por un lado los símbolos de género, masculino y femenino,
que corresponden, a la clásica flecha para el primero y a la cruz para el
segundo.
Por otro lado los símbolos de rol. El dominante se
representa mediante un escudo negro, símbolo de poder y protección, mientras que
el sumiso se resume en un círculo que simboliza el collar
El cruce de estas variables da lugar a los siguientes
iconos
Dominante femenino
Dominante masculino
Sumiso femenino
Sumiso masculino
Ceremonias de
iniciación
Las ceremonias de iniciación suelen darse, casi en
exclusiva, entre la subcultura D/s y son prácticamente desconocidas en el resto
del BDSM. Al margen de escenificaciones de juego, suelen ser más propias de
aquella parte del D/s que se identifica con los conceptos del TPE o Total Power
Exchange (Intercambio Total de Poder), más conocidas como relaciones
24/7.
En la D/s, la ceremonia
iniciática cumple un doble objetivo y se forma en torno a un doble origen:
aquellas personas que nunca anteriormente habían sostenido una relación D/s
(Rito Iniciático) y aquellas que, teniendo experiencias anteriores, entran en
una nueva relación (Rito Inicial). En cuanto al doble objetivo, se trata por
parte de sus practicantes de enlazar con el sentimiento del TPE al mismo tiempo
que de dotar de un sentido trascendente, suprasexual y filosófico a la relación.
Muchos de los rituales se basan en las triangulaciones típicas de las sociedades
secretas medievales y de la masonería, y en algún caso se incorporan elementos
de la fantasía literaria contemporánea (Mundos de Gor, Historia de O,
etc.).
Tipos
de relaciones
EPE (Cesión erótica de poder)
Erotic power exchange,
abreviadamente EPE o EPC para otros, significa en el seno de la comunidad BDSM
"Intercambio erótico de poder", Actividades consensuadas de cesión erótica de la
voluntad (o del poder). Dada la influencia cultural del ámbito anglosajón, es
probable que en años venideros la definición de EPE, vaya desplazando
gradualmente a la de D/s. Ambas describen la misma situación, como atestigua la
E.P.E.I.C. (Erotic Power Exchange Information Center), una de las organizaciones
mundiales más reconocidas dentro del BDSM, que trabaja en común con la
International Maledom/femsub Guild, sociedad que ampara a los grupos BDSM con
presencia en Internet:
EPC es toda relación entre adultos que de forma voluntaria
incorporan los elementos de dominación (poder) en sus relaciones amorosas -y
usualmente asimismo en una gran parte de sus vivencias diarias. E.P.C es más
conocido como BDSM, S/M, D/s o sadomasoquismo, pero todos esos términos son
demasiado limitados, incorrectos y a menudo se confunden con estereotipos y
afecciones mentales, por lo que preferimos la denominación E.P.C. Esta puede
tomar cualquier forma, dentro de una relación. Desde los juegos de sumisión
amorosa en una pareja que hace el amor, hasta las relaciones totales 24/7, 24
horas al día, 7 días a la semana
El perfil que adopta una u otra relación dependerá
enteramente de las fantasías de sus integrantes, de los pactos entre ellos, etc.
En tanto sean consensuadas, informadas, sensatas, presididas por el sentido
común y voluntarias, la comunidad BDSM las entenderá como D/s, o en la
terminología anglosajona EPE, Erotic Power Exchange.
BDSM y
sexo
La importancia del sexo (entendido como sexo directo) en
las prácticas BDSM es variada. Coexisten en la comunidad dos tipos de
sensibilidades hacia la cuestión. Por un lado aquellos que opinan que el BDSM es
algo que trasciende lo directamente sexual y no precisa de su concurso, y por
otro quienes lo consideran una parte no ya importante, sino insustituible de la
vivencia BDSM. En este caso, se puede observar con claridad una controversia
norte-sur: de una parte los países anglosajones, y sus áreas de influencia, más
propensos a la primera concepción, y de la otra los países y zonas del sur, más
afines a la segunda.
Polyarmonía
Polyarmonía (o
poliarmonía) es un concepto derivado y relacionado con el poliamor, que se
define como un estado donde coexisten más de una relación íntima y simultánea,
con el pleno consentimiento y conocimiento de todas las partes involucradas,
enfatizando las esencias de honestidad y compromiso. Pero a diferencia de esta
última, la polyarmonía pone el enfasis en el mantenimiento armónico de una
relación constituida por una persona dominante, y dos o más que desarrollan el
rol sumiso.
Aunque en el BDSM este tipo de relaciones no es infrecuente
(especialmente en D/s y S/M), sus integrantes suelen encontrar algunas
dificultades para la socialización en el seno de la comunidad. No hay estudios
conocidos sobre el tema, por lo que opiniones en el sentido de que dichas
dificultades responden a una visión tradicionalista de la pareja por parte del
colectivo, o bien a que este reprocha a los dominantes poliarmónicos el que
estos “cacen” con frecuencia en cotos ajenos, no dejan de ser meras
conjeturas.
24/7
Algunas parejas dentro de
la comunidad BDSM no enmarcan su relación en base a las estructuras de poder
configuradas en el llamado Intercambio Erótico de Poder. La forma más extrema de
este tipo de relación sería la denominada [[24/7]], donde la pareja
(generalmente en los roles Amo/a-sumiso/a) extiende la escenificación de su
vivencia hasta la totalidad del tiempo]] disponible, es decir, como si vivieran
permanentemente (24 horas al día, siete días a la semana) en la situación
escenificada. En estos casos se sigue hablando de roles, pero se evita
cuidadosamente anteponer la palabra juego. Al mismo tiempo, se elaboran
sofisticadas formas para compaginar la vida social, laboral o familiar de la
pareja, con su propósito de permanecer en la relación 24/7. Este tipo de
relación recibe también el nombre de TPE o Total Power Exchange, una
denominación desarrollada por el conocido activista Steven S. Davis en los
debates de lo que ha sido el mayor enclave intelectual para el desarrollo del
BDSM mundial, el alt.sex.bondage. El TPE se diferencia de todos las demás
relaciones BDSM, al rechazar los frenos y las limitaciones que estas se
autoimponen, pero mantiene estrictamente el único elemento que dota de común
marco a toda la comunidad BDSM: el consenso. El mismo Davis
escribía:
Cosas como la palabra de seguridad, el contrato de
relación, la negociación de límites y cualquier otra que reconozca, acepte o
formalice límites a la capacidad de decisión del dominante, le son ajenos al
TPE
En el año 2006, el director Roland Reber estrenó un
película sobre el tema titulada 24/7 - The Passion of Life.
Servicios
profesionales
En el BDSM, por su fuerte
implicación con el sexo, se encuentran también una serie de ofertas de servicios
contra pago, por las que una mujer (generalmente) ofrece determinado tipo de
servicios relacionados con las prácticas del BDSM, en el rol de Lady, Dómina o
Dominatrix (en un 95% de los casos) o en el de sumisa (muy infrecuentemente).
Mucho menos frecuente es la oferta de servicios de varones tipo "dominante" o
"sumiso", y casi siempre relacionados con la homosexualidad masculina. En todos
los casos anteriores se dan las premisas de la prostitución especializada:
acuerdo previo sobre el precio y delimitación de los servicios que se ofrecen.
No siempre se incluye el sexo penetrativo en ellos, incluso esto es poco
frecuente en el tipo más conocido (el de las dominatrix ), en el que -caso de
solicitarlo el cliente- a veces se encomienda dicho servicio, sustitutoriamente,
a otra profesional que actúa como doncella o sumisa de la primera. Las
actividades se suelen desarrollar en los llamados estudios, con mayor o menor
acondicionamiento estético-fetichista. Los no-profesionales prefieren para esos
lugares la denominación de mazmorra o sala de juego.
La sensibilidad de la comunidad BDSM hacía la llamada
dominación profesional, es compleja. Oscila entre la comprensión, la aceptación
forzada, el rechazo y la adoración.
El mundo de la dominación profesional o de la prostitución
especializada, suele recibir un amplio tratamiento en los medios de difusión
masivos (prensa y TV), al hablar de BDSM. Este tratamiento es muy superior en
grado al que representan dichas actividades en el global de la comunidad. Esto
se debe, probablemente, a la mayor dificultad de contactar, entrevistar y grabar
a miembros no-profesionales, en contraste con la facilidad de acceso a los
profesionales y a la disponibilidad de estos a escenificar cualquier actividad
solicitada por los medios, a cambio de la esperada promoción que la difusión del
programa pudiera significar. Lo descrito es una situación válida para casi todos
los países europeos, incluida especialmente España.
En 1997 aparece en la localidad de Cerna, a 150 kilómetros
de Praga, Checoslovaquia, el "Other World Kingdom", un centro de la denominada
dominación femenina por pago, un lugar constituido alrededor de unas antiguas
mansiones ducales, en las que "reina" la mujer dominante
(profesional)
bajo la atenta mirada de la Reina Patricia I, y en la que
todos los hombres son "esclavos" que pagan puntualmente sus "impuestos" a la
femenina y monárquica sociedad.
Películas y documentales que muestran escenificaciones del
mundo de la prostitución especializada en el BDSM, además del ya citado, son,
entre otros: Maîtresse, Domina - Die Last der Lust, Tokyo Decadence, Exit to
Eden, Ach, Hilde, Gib´s uns a bissle, Besuch bei einer Domina, Nightlife in
Tokyo, Wildly Available, Fetishes.
Prácticas en el
BDSM
Dada la diversidad que
caracteriza al BDSM, es difícil hacer una descripción (ni tan siquiera una
enumeración) de las prácticas que más frecuentemente se dan en ese tipo de
relaciones. Hay que recordar que, por ejemplo, es muy posible que activistas del
bondage jamás practiquen ninguna de las opciones habituales en la subcultura
S/M. Quizás sea la Dominación – sumisión (D/s) la familia BDSM que mayor número
de prácticas reúna, ya que en principio asume indiscriminadamente todas las de
los otros grupos, si a la pareja D/s les parecen adecuadas para canalizar su
relación.
De todos modos algunas de las prácticas más comunes pueden
ser, sin olvidar las limitaciones antes mencionadas:
Bondage (atamientos, ritualizados o no)
Cera (derramada sobre el cuerpo)
Pinzas (colocadas habitualmente en lugares estratégicos:
pezones, zona inguinal, etc.)
Sumisión ritual
Humillación ritual
Flagelación erótica
Sexualidad dirigida
Uso de determinadas señales (collar de
sumisión)
Dominación ecuestre (Monta y/o exhibición)
Código de vestuario (por ejemplo la renuncia al uso de
prendas de lencería interior, de pantalones en las mujeres de rol sumiso,
etc.)
Prácticas de sexo extremo (fisting, lluvia dorada,
etc.)
Sin embargo, muchas de las prácticas y usos, sí revisten
una común importancia, como el Collar, las Ceremonias de Iniciación, los
anillos, las marcas y tatuajes, la ropa y las señales de código,
etc.
ALGUNAS
PREGUNTAS SOBRE BDSM QUE QUIZA VD. SIEMPRE QUISO
HACER
Se trata de preguntas que -en su mayoría- son evitadas
sistemáticamente por la comunidad BDSM.
¿PUEDE UNA MUJER EMBARAZADA Y MASOQUISTA PRACTICAR
SM?
NO. Es impensable que una
mujer embarazada reciba golpes o dolor, aunque fuera solo por la seguridad
física del feto. Pero hay algo tan importante o más que su seguridad física.
Está demostrado que el feto es consciente (al menos en alguna etapa del
embarazo) del estado emocional de su madre, es por ello que si la madre sufre en
algún momento, este sufrimiento físico o moral el feto lo experimentará y lo
peor es que quedará grabado a nivel muy profundo en su subconsciente. Quizá ni
el mismo lo recordará nunca, pero le influirá negativamente durante toda su
vida. De todas maneras puede ocurrir que el dejar de practicar el SM conlleve
tal nivel de ansiedad en la madre, que a la postre también resulte perjudicial.
Como siempre hay que buscar un equilibrio entre las necesidades y los riesgos.
Una mujer muy masoquista debía plantearse mas seriamente que otras el ser o no
madre.
Además hay otra etapa muy importante en el bebé y es el de
la lactancia, durante ella el niño también puede “beber“ además de leche, la
ansiedad de una madre que espera con esa mezcla de excitación, placer, pero
también angustia, el castigo que su Amo le tiene reservado por esa falta que
cometió ayer. Hay que tener en cuenta que el recién nacido, en las primeras
etapas, experimenta el mundo casi exclusivamente a través de su madre, así que
ese mundo debe ser lo mas alegre y tranquilo posible.
¿DEBE CURARSE EL BDSM?.
Esta es una pregunta muy frecuente tanto en el mundo
vainilla como en la comunidad BDSM, y además esta mal planteada, lo que da lugar
a muchas confusiones. El problema viene de la confusión entre síntoma y
enfermedad.
Es posible que en la
comunidad BDSM haya tantas mentes torturadas como en cualquier otro campo, pero
en último extremo el BDSM sería solo un síntoma no una
enfermedad.
El problema es que nuestra medicina tiende a ser
sintomática: eliminado el síntoma no hay enfermedad. Como es lógico se llega al
paroxismo de esta filosofía confundiendo el síntoma con la enfermedad y como
consecuencia se llega incluso a creer que eliminando el síntoma, la enfermedad
desaparece. Si eliminamos las prácticas BDSM -se piensa- no hay enfermedad. Sin
embargo la enfermedad sigue ahí. La enfermedad estaba ANTES de la práctica del
BDSM. El BDSM NO la crea.
Tampoco el BDSM va a curarle a Vd. nada, pero puede ser una
válvula de escape para aliviar al menos parcialmente los conflictos
inconscientes que hayan propiciado su práctica. Si Vd. Tiene tendencia a ser
dominante o sumisa se debe a una necesidad muy profunda en su mente, de cuya
causa Vd. seguramente no tiene ni idea, pero hasta el mas lerdo puede entender
que SI SE HACE BIEN, con las debidas garantías, el satisfacer esta necesidad
profunda le producirá mas beneficios y equilibrio interior que mantenerla
reprimida, haciéndole daño. No haga caso a quien le diga que la práctica BDSM le
llevará a la locura, porque es probable que le haga mas daño el mantener
reprimido lo que realmente es, su autentico yo, que si saca sus auténticas
necesidades a tomar el aire, es mas sano.
De todas maneras, en la mayoría de los casos, la auténtica
enfermedad mental -no hablo de desequilibrios pasajeros- impide la practica del
BDSM. ¿Se imagina, por ejemplo, a una esclava obsesiva compulsiva (tendencia a
la repetición constante y absurda de actos y rituales) confesando a su Amo 50
veces la misma falta?. De un Amo con la misma neurosis no cabe ni hablar,seria
patético.
TENGO CLARA MI VOCACION DE SUMISA, PERO TEMO QUE AL PASAR
DE MIS FANTASIAS A LA PRACTICA ME OBSESIONE Y CAIGA EN UN ABISMO SIN FONDO ¿COMO
PUEDO EVITARLO? .
Introducirse en un mundo tan intenso como es del BDSM
siempre tiene sus riesgos, pero todo depende de como se haga. Cuando uno va
paseando por la montaña puede disfrutar de paisajes bellísimos, pero en algunos
momentos uno debe mirar muy bien donde pisa.
Hay 3 pilares básicos que te ayudarán a entrar y disfrutar
con seguridad delmundo BDSM: El conocimiento de ti misma, encontrar un buen Amo
y la ayuda de otras sumisas que ya han recorrido el camino que tu vas a
recorrer.
Además las personas cultas, centradas, objetivas,
críticas...tienen menor riesgo.
2)BUENA ELECCIÓN DEL AMO: Buenas noticias, la proporción de
Amos que buscamos la sumisa perfecta es mucho mayor que la de sumisas en busca
de Amo. Es un autentico milagro ver aparecer un anuncio de una sumisa. La razón
es muy sencilla: no tienen ni que molestarse en poner un anuncio, les basta con
elegir el mejor. Aprovéchate de esta ventaja y tómate tu tiempo. Quizá sea la
elección mas importante de tu vida. Por otra parte, una vez hecha la elección,
no hagas que tu entrega sea total el primer día, hazla despacio y por niveles,
es muy fácil ser un mal Amo. Puede que tengas tendencias obsesivas, pero si
encuentras un Amo responsable y que te quiera, él las evitará apartándolas de tu
camino.
3)CONSULTA OTRAS SUMISAS que han hecho el camino que vas a
recorrer antes que tú, exponles tus dudas. Resulta maravilloso comprobar el
deseo de ayuda y solidaridad que existe en casi todas las páginas que tratan el
tema BDSM.
Y una cosa importante, ser sumisa no significa que no
disfrutes de un espíritu crítico y de la capacidad de elegir en todo momento tu
futuro. El entregar parte de tu libertad a otra persona no implica quitarte el
poder de decir “basta“ en cualquier momento. Todo lo contrario, el nuevo
equilibrio interior logrado al poder satisfacer una necesidad tan profunda como
es el
de la sumisión, te hará mas libre y capaz de cambiar las
condiciones de la misma.
YO APLASTO Y DESTRUYO LA AUTOESTIMA DE MI SUMISA, PERO SE
QUE EN EL FONDO A ELLA LE GUSTA. ELLA SIEMPRE VUELVE. ¿PORQUE
CAMBIAR?
Estoy seguro que para
muchos Amos este argumento expuesto al principio es la COARTADA MORAL perfecta
(basándose en que en realidad, hay un “relativo“ consenso entre ambos) que
explica algunos comporta- mientos que de otra manera no se
entienden.
La relación que sigue es fundamentalmente insana, a veces
muy insana. Entonces ¿Cómo es posible que exista una relación BDSM de este
tipo?. Y lo que es peor ¿Cómo es posible que dure en el tiempo?. Veamos que
factores lo hacen posible:
EL AMO la hace posible, con la agresión y degradación moral
constante -digo “constante“, no la humillación puntual debida a una escena
consensuada-, dejándose llevar por un sadismo totalmente insano, el más infame y
el peor error de un Amo .
Como consecuencia de la actitud de su Amo, LA SUMISA la
hace posible al entrar en una dinámica de amor-odio, de aceptación-rechazo de
una situación de envilecimiento moral, comportándose mal y haciendo continuos
guiños al sadismo de su Amo y rechazándolo al mismo tiempo. Es en cierta manera,
una agresión larvada, subterránea y morbosa dirigida hacia su Amo y a sí misma.
Se crea así en la mente de la sumisa un marasmo emocional de quiero-noquiero, y
se llega así a una espiral negativa de amor-odio, muy destructiva para ambos,
pero principalmente para la sumisa .
Me podréis decir que la solución por parte de la sumisa es
sencillísima; solo tiene que hacer las maletas aunque sea para irse a vivir bajo
un puente, cualquier situación es mejor que la que actualmente vive. Eso lo ve
cualquiera, menos la propia sumisa; ella NO puede verlo. ¿Porqué no puede
verlo?. Veamos lasrazones:
-Porque la misma neurastenia en la que se encuentra le
impide razonar con claridad. Se encuentra perdida en un laberinto y en un estado
verdaderamente lamentable en donde el llanto es normalmente su única salida
.
-Porque sucede a menudo que su propia situación personal si
no le impide, al menos le dificulta huir de semejante relación por falta de
medios económicos, a veces agravados por la existencia de hijos a su cargo
.
-Porque -se dice- “éste no es el Amo que yo conocí, al
principio era un Amo maravilloso, está pasando un bache y se comporta mal; con
mas amor y mas entrega por mi parte cambiará“.
Con ello lo único que consigue es que su Amo se reafirme
más en su postura. Él se dice así mismo:“Tenía yo razón, si es que en el fondo
esta situación le gusta“ .
-Pero el colmo llega cuando la sumisa se siente culpable y
la única responsable de la situación. Se dice así misma que no es ni buena ni
suficientemente sumisa con su Amo, sin plantearse el hecho evidente de que “no
hay buena sumisa sino Amo que se la merezca“ .
Supongamos ahora que una pareja dijera:“Hemos creado
nuestro propio infierno, es cierto, pero queremos vivir en él. No queremos vivir
de otra manera“. Bien, solemos decir que cada pareja es un micromundo cerrado en
donde si los dos están de acuerdo y mientras no hagan daño a los que están
fuera:niños, familiares, vecinos etc, todo es posible. El problema es que se
saltan una de las 3 reglas fundamentales (SSC), porque este tipo de relación es
fundamentalmente insana, y lo que es insano, cuando es CONTINUO Y CONSTANTE
lleva no solo a la obvia falta de salud (en este caso mental) sino también a la
infelicidad. Así que aunque un Amo crea que este infierno en el que él ha
convertido la relación con su sumisa, es una relación consensuada, no está mas
que llevando a su sumisa inevitablemente a la infelicidad y si la situación dura
mucho tiempo, quizás a la locura. Lo peor de todo son las secuelas psicológicas
y (muchas veces físicas) que ello provoca. La recuperación es lenta y difícil .
Una sumisa puede ser muy sumisa, pero personalmente creo que ninguna debía
entrar en el mundo BDSM si no esta segura de poder decir ¡BASTA¡ en cualquier
momento.
¿TIENE UNA SUMISA LA OBLIGACION DE ESFORZARSE EN LLEGAR AL
MAXIMO NIVEL DE SUMISION Y ENTREGA?
La única obligación real
de una sumisa (como el de todo ser vivo) es la búsqueda de su felicidad. Nada ni
nadie (y mucho menos su Amo) deben apartarle de este objetivo. Que éste se logre
a través de la unión mística total con el Amo o el juego mas o menos inocente
una vez a la semana, depende de sus necesidades. Cada sumisa tiene su propia
necesidad de entrega. Esta puede ir desde la sumisa que solo desea serlo alguna
vez, hasta el mas extremo en tiempo e intensidad. Pero los extremos son raros.
El caso mas extremo de la esclava con tendencia al absoluto, que ya no existe
por si misma sino a través de su Amo, que ya no es nada sino a través de EL, que
su futuro es el de EL, que su felicidad o su desgracia dependen exclusivamente
de la alegría o la tristeza de EL, que en definitiva ha trascendido su persona
para llegar a la unión mística con EL, es raro, se trata de una joya muy rara.
Lo mas probable es que las necesidades reales de una sumisa estén en una zona
intermedia . Un buen Amo, debe calibrar junto con su sumisa cuales son las
necesidades REALES de ella y no dejarse llevar exclusivamente por su propio
ideal de lo que debe ser una sumisa perfecta .



























